14/03/2022
En el competitivo segmento de las berlinas de lujo, el Renault Latitude emergió como una propuesta audaz, fruto de la poderosa Alianza Renault-Nissan. Destinado a conquistar los mercados de más de 50 países, este modelo no solo prometía un nivel de confort superior, sino que también presentaba una particularidad que lo diferenciaba: su origen de fabricación. Lejos de las tradicionales plantas europeas de Renault, el Latitude forjó su identidad en el continente asiático, combinando la eficiencia de la producción global con la ingeniería de precisión.

- Orígenes Globales: ¿Dónde Nace el Latitude?
- Diseño y Dimensiones: Elegancia y Espacio
- Un Oasis de Confort y Bienestar
- Tecnología Avanzada a Bordo
- Seguridad Integral para Cada Viaje
- Potencia y Eficiencia: La Gama de Motores
- Precios y Versiones: Una Opción para Cada Necesidad
- Preguntas Frecuentes sobre el Renault Latitude
Orígenes Globales: ¿Dónde Nace el Latitude?
La cuna del Renault Latitude se encuentra en un lugar que podría sorprender a muchos entusiastas de la marca francesa: Busán, Corea del Sur. Específicamente, este elegante sedán veía la luz en la moderna factoría de Renault-Samsung Motors. Esta colaboración estratégica permitía a Renault aprovechar la consolidada experiencia y las capacidades de producción de Samsung, una alianza clave para su expansión global.
Sin embargo, la impronta francesa no estaba ausente en el corazón del Latitude. Aunque el ensamblaje principal se realizaba en Corea, una parte vital de su mecánica provenía directamente de Europa. Todos los motores diésel, conocidos por su robustez y eficiencia, así como las cajas de velocidades manuales, eran fabricados en la prestigiosa planta de Cléon, Francia. Esta combinación de producción global garantizaba la calidad y la fiabilidad que se esperaban de un vehículo con el emblema de Renault, al tiempo que optimizaba los costes y la logística para su comercialización en mercados tan diversos. De hecho, en su mercado de origen, Samsung lo comercializaba bajo su propia marca como el SM5, evidenciando la versatilidad de la plataforma.
Diseño y Dimensiones: Elegancia y Espacio
El Renault Latitude fue concebido para posicionarse en la gama justo por encima del aclamado Laguna, lo que implicaba una promesa de mayor sofisticación y, sobre todo, un habitáculo más confortable. Sus generosas dimensiones eran la clave para lograr este objetivo: con 4,89 metros de longitud, 1,83 metros de anchura y 1,48 metros de altura, el Latitude no pasaba desapercibido en la carretera. Su figura imponente, realzada por un largo capó y una calandra cromada enmarcada por faros bi-xenón direccionales, le confería una presencia distinguida y de alta gama.
El diseño exterior se completaba con un arco cromado que enmarcaba las superficies acristaladas laterales, aportando un toque de refinamiento. En la parte trasera, la sencillez y modernidad se fusionaban en unas ópticas que incorporaban tecnología LED, complementando la iluminación tradicional. Opcionalmente, se podía añadir un techo de cristal panorámico eléctrico, que no solo ofrecía una amplia apertura luminosa, sino que también creaba una estética fluida al conectar con un techo negro brillante que daba continuidad al parabrisas y la luneta trasera.
Pero donde el Latitude realmente destacaba era en su interior. Los pasajeros traseros disfrutaban de unos excepcionales 25 centímetros de espacio disponible para las rodillas, garantizando viajes relajados y sin estrecheces. El volumen del maletero era también notable, con 511 litros, que se ajustaban a 477 litros en las versiones equipadas con rueda de repuesto. Además, la funcionalidad estaba presente en cada rincón, con más de diez compartimentos guardaobjetos distribuidos por el habitáculo, incluyendo una guantera iluminada y refrigerada de 9,6 litros y una consola central de 2,4 litros, detalles que realzaban la practicidad y el orden a bordo.
Un Oasis de Confort y Bienestar
El objetivo primordial del Latitude era el confort y el bienestar de sus ocupantes, una filosofía que se traducía en una serie de innovaciones pensadas para crear un ambiente único. Desde el primer momento, el vehículo buscaba envolver a sus pasajeros en una atmósfera de relajación. Esto se lograba, por ejemplo, con un sofisticado sistema de tratamiento de la calidad del aire mediante ionizador, que ofrecía cualidades purificantes y relajantes, complementado por un doble difusor de fragancia que permitía personalizar el aroma del habitáculo.
El asiento del conductor era una auténtica joya de la ingeniería ergonómica, incorporando un sistema de masaje integrado, un detalle de lujo que convertía cada trayecto en una experiencia rejuvenecedora. El salpicadero, específico para el mercado europeo, presentaba una pantalla en color TFT en el centro del bloque, que se iluminaba de forma progresiva, creando una bienvenida visual. Los mandos esenciales para la conducción estaban estratégicamente ubicados al alcance de la mano, concentrados alrededor del volante y en la consola central, facilitando una interacción intuitiva y segura.
Los acabados del Latitude se presentaban en tres niveles: Expression, Privilège e Initiale, cada uno diseñado para satisfacer diferentes expectativas de lujo y equipamiento. Según la versión, el interior se embellecía con elementos cromados en las empuñaduras de las puertas, el pomo de la palanca de velocidades y una doble oferta de tapicería de cuero en tonos oscuros o claros, permitiendo una personalización al gusto del cliente. La sensación de bienestar a bordo se acentuaba aún más gracias a una acústica cuidadosamente trabajada y un tablero monobloque insonorizado, que reducían significativamente los ruidos externos, creando un ambiente de serena tranquilidad.
Tecnología Avanzada a Bordo
El Renault Latitude no escatimaba en tecnología para mejorar la experiencia de conducción y el entretenimiento. Ofrecía una amplia gama de opciones de audio, desde el inmersivo sonido «3D Sound by Arkamys» en las versiones intermedias, hasta el sistema de sonido de gama alta de Renault, el «Bose Sound System», que transformaba el habitáculo en una sala de conciertos. La conectividad estaba garantizada con la telefonía Bluetooth y la conexión de audio digital, permitiendo a los ocupantes disfrutar de su música favorita y realizar llamadas con total comodidad.
En cuanto a la navegación, el Latitude brindaba una doble oferta integrada: el práctico Carminat TomTom Live y el completo Carminat Bluetooth DVD. El Carminat TomTom Live, además de ser asequible, ofrecía funcionalidades avanzadas como IQ Routes (para calcular la mejor ruta basada en estadísticas reales de velocidad), Advanced Lane Guidance (visualización avanzada de intersecciones y vías) y Mapshare (actualizaciones de cartografía por la comunidad TomTom). A esto se sumaban los servicios Live, que incluían información de tráfico en tiempo real en Europa, alertas de radares móviles (en algunos países), búsqueda local Google Search con millones de puntos de interés y previsiones meteorológicas a cinco días. Estos servicios se ofrecían mediante una suscripción anual o un paquete de tres años, con un período de prueba gratuito inicial.
Otras características tecnológicas que elevaban el confort y la seguridad incluían la iluminación bi-xenón adaptativa y direccional, que mejoraba la visibilidad en curvas; la tarjeta de acceso y arranque manos libres, que incluso activaba el cierre del vehículo al alejarse; el freno de parking asistido, y un completo sistema de ayuda al aparcamiento delantero y trasero, complementado por una cámara de marcha atrás para facilitar las maniobras en espacios reducidos.
Seguridad Integral para Cada Viaje
La seguridad era un pilar fundamental en el diseño del Renault Latitude, incorporando una batería de sistemas avanzados para proteger a sus ocupantes. Equipaba de serie el Sistema Antibloqueo de Frenos (ABS), que evitaba el bloqueo de las ruedas durante frenadas bruscas, y el Sistema de Asistencia a la Frenada de Emergencia (SAFE), que optimizaba la potencia de frenado en situaciones críticas. Los Controles Electrónicos de Estabilidad (ESC) mantenían el vehículo en la trayectoria deseada, corrigiendo derrapes y pérdidas de control.
En caso de impacto, el Latitude contaba con airbags adaptativos, diseñados para desplegarse de manera óptima según la fuerza de la colisión. El regulador-limitador de velocidad contribuía a una conducción más relajada y segura, mientras que el sistema de control de la presión de los neumáticos alertaba al conductor sobre posibles pérdidas de presión, previniendo situaciones de riesgo. Los faros direccionales bi-xenón no solo mejoraban la visibilidad nocturna, sino que también contribuían a la seguridad activa al iluminar la dirección de la curva. Además, el eficaz chasis, con un tren trasero multibrazo, brindaba una excelente estabilidad y un agarre superior, contribuyendo a una sensación de seguridad y control en todo momento.
Potencia y Eficiencia: La Gama de Motores
El Renault Latitude ofrecía una gama de motorizaciones equilibrada, pensada para satisfacer diferentes necesidades de rendimiento y eficiencia. En el apartado de gasolina, se destacaba el motor 2.0 16v de 140 CV, acoplado a una caja manual de 6 marchas. Este propulsor permitía al Latitude acelerar de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos, con un consumo medio de 7,9 l/100 km, ofreciendo un buen equilibrio entre prestaciones y economía.
La oferta diésel era más amplia y potente, con tres opciones disponibles:
- 2.0 litros dCi 150 CV: Una opción eficiente, con emisiones de 140 g de CO2 por kilómetro, ideal para un uso diario y viajes largos.
- 2.0 litros dCi 175 CV: Disponible con cambio manual o automático, esta versión ofrecía un extra de potencia. En su configuración automática, registraba un consumo de 6,5 litros/100 km en ciclo mixto, demostrando una notable eficiencia para su rendimiento.
- V6 dCi 240 CV Automático: La joya de la corona en la gama diésel. Este potente motor V6, acoplado a una transmisión automática, catapultaba al Latitude de 0 a 100 km/h en solo 7,6 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 235 km/h. A pesar de su rendimiento, su consumo era contenido para su categoría, con 7,2 litros/100 km y emisiones de 188 gr/km de CO2.
Las pruebas de conducción revelaron el empuje contundente del V6 y la capacidad del motor de 175 CV para mover con agilidad los 1.535 kg de peso del vehículo. El V6, con 1.655 kg, se comportaba con notable eficacia gracias a su suave y preciso cambio automático de seis marchas, ofreciendo una experiencia de conducción refinada y dinámica.
Precios y Versiones: Una Opción para Cada Necesidad
El Renault Latitude llegó al mercado español con una estructura de precios competitiva y una oferta promocional inicial que lo hacía aún más atractivo. Con un descuento promocional de 2.000 euros aplicable a todas las versiones, el Latitude se posicionaba como una opción de lujo accesible. A continuación, se detalla la tabla de precios con el descuento ya aplicado:
| Versión | Precio (incluido descuento de 2.000€) |
|---|---|
| Expression 2.0 16V 140 eco2 | 23.800 euros |
| Privilège 2.0 16V 140 eco2 | 26.000 euros |
| Expression dCi 150 FAP eco2 | 25.100 euros |
| Privilège dCi 150 FAP eco2 | 27.300 euros |
| Privilège dCi 175 FAP | 28.600 euros |
| Privilège dCi 175 FAP Auto | 31.300 euros |
| Initiale dCi 175 FAP | 32.600 euros |
| Initiale V6 dCi 240 FAP Auto | 39.400 euros |
Estos precios reflejaban una estrategia para ofrecer un vehículo de segmento superior a un coste competitivo, haciendo del Latitude una propuesta atractiva para aquellos que buscaban lujo, espacio y tecnología sin incurrir en los precios más elevados de sus competidores directos. Además, como todos los vehículos de gama alta de Renault, el Latitude contaba con una sólida garantía de 150.000 km o 3 años, y una garantía anticorrosión de 12 años, lo que reforzaba la confianza en su durabilidad y calidad.
Preguntas Frecuentes sobre el Renault Latitude
¿Por qué el Renault Latitude se fabricaba en Corea?
El Renault Latitude se fabricaba en la planta de Renault-Samsung Motors en Busán, Corea del Sur, como parte de la estrategia de la Alianza Renault-Nissan para optimizar la producción global y aprovechar las capacidades y la eficiencia de la factoría coreana. Esto permitía a Renault ofrecer un vehículo de lujo a un coste competitivo y expandir su presencia en mercados internacionales de manera más efectiva.
¿Qué posicionamiento tenía el Latitude en la gama Renault?
El Renault Latitude se posicionaba como la berlina de lujo de la marca, justo por encima del Renault Laguna. Su objetivo era ofrecer un nivel superior de confort, espacio y equipamiento, atrayendo a clientes que buscaban una experiencia de conducción más sofisticada y premium.
¿Qué características destacaban en el interior del Latitude en términos de confort?
El interior del Latitude estaba diseñado como un oasis de bienestar. Destacaban el sistema de tratamiento de la calidad del aire con ionizador y doble difusor de fragancia, y especialmente el innovador asiento del conductor con sistema de masaje integrado. Además, ofrecía un generoso espacio para las rodillas en las plazas traseras y numerosos compartimentos portaobjetos.
¿Qué tipos de motores ofrecía el Renault Latitude?
El Renault Latitude ofrecía una gama de motores variada. En gasolina, contaba con un 2.0 16v de 140 CV. En diésel, las opciones incluían un 2.0 dCi de 150 CV, un 2.0 dCi de 175 CV (disponible con cambio manual o automático), y como tope de gama, un potente V6 dCi de 240 CV con transmisión automática, que ofrecía un rendimiento excepcional.
¿Sigue disponible el Renault Latitude en el mercado?
El Renault Latitude fue un modelo que marcó una época en el segmento de las berlinas de lujo de la marca. Como ocurre con muchos vehículos en la industria automotriz, su producción cesó, y ya no se comercializa como un modelo nuevo. Sin embargo, es posible encontrar unidades en el mercado de vehículos de segunda mano para aquellos que buscan un sedán espacioso y confortable con un toque distintivo.
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