¿Qué motor trae el Renault 5 GT Turbo?

El Corazón Turbocargado del Renault 5 GT Turbo

10/10/2022

Valoración: 3.98 (16846 votos)

En el vasto universo de los automóviles clásicos, pocos vehículos evocan la misma mezcla de nostalgia, irreverencia y pura adrenalina que el Renault 5 GT Turbo. Este hot hatch, que en su momento fue un símbolo de rebeldía automotriz, ha madurado hasta convertirse en una pieza de colección altamente valorada. Pero más allá de su estética agresiva y su reputación, el verdadero secreto de su encanto reside en el corazón que lo impulsaba: un formidable motor turbocargado que lo diferenciaba de sus contemporáneos y lo elevó al estatus de leyenda.

¿Qué motor trae el Renault 5 GT Turbo?
Es el mismo motor de 1.4 litros que equipan los Renault 9 y 11 Turbo, aunque encajado a la fuerza en un espacio más reducido.

Desde su aparición, el Renault 5 GT Turbo no solo buscaba ser rápido, sino ofrecer una experiencia de conducción visceral, casi cruda, que conectaba al piloto con la máquina de una manera que hoy en día es difícil de replicar. Su motor, aunque con orígenes que se remontan a décadas atrás, fue la pieza clave que le permitió superar a rivales aparentemente más sofisticados y dejar una huella imborrable en la historia del automóvil.

Índice de Contenido

Un Linaje Ancestral con Espíritu Joven

Para comprender la esencia del motor del Renault 5 GT Turbo, es fundamental remontarse a sus raíces. Este vehículo, lanzado poco después de la nueva generación del Renault 5 en 1984, heredó un propulsor cuyo ADN era tan antiguo que, en palabras de algunos, “pertenecía a Jurassic Park”. Hablamos de una unidad de 1.4 litros de tipo pushrod, un diseño que ya se consideraba obsoleto para la época. Sin embargo, Renault demostró que la tecnología no siempre reside en lo más nuevo, sino en cómo se aplica.

Este mismo motor de 1.4 litros ya había sido utilizado en otros modelos de la marca, como los Renault 9 y 11 Turbo, lo que demuestra la versatilidad y robustez de su diseño base. La verdadera magia ocurrió cuando Renault decidió acoplarle un turbocompresor Garrett T3, un componente que transformó por completo su carácter. Inicialmente, esta combinación entregaba unos respetables 115 caballos de fuerza, una cifra impresionante para un coche tan ligero y compacto. Esta potencia le permitía al GT Turbo superar en prestaciones a su principal rival, el Peugeot 205 1.6 GTI, que recién se había lanzado con 104 CV.

La evolución no se detuvo ahí. Con el lavado de cara de 1987, conocido como “Fase II”, el motor recibió mejoras significativas. El turbocompresor Garrett T3 fue reemplazado por un Garrett T2, y lo más importante, se introdujo refrigeración por agua para el turbo. Esto no solo mejoró la fiabilidad de un componente que tenía fama de ser propenso a problemas de sobrecalentamiento en arranques en caliente, sino que también permitió un aumento de potencia de 5 CV adicionales, llegando a los 120 CV. Este incremento, aunque modesto en número, se traducía en una mejora palpable del rendimiento y una mayor resistencia en condiciones de uso exigentes.

Rendimiento que Desafió a sus Rivales

El Renault 5 GT Turbo no era solo potente en teoría; era un auténtico cohete sobre ruedas para su tamaño y peso. Con una masa de apenas 853 kg, la relación peso-potencia era excepcional, lo que le permitía una aceleración brutal. De hecho, fue, aunque brevemente, el hot hatch más rápido que se podía comprar en su momento. La publicidad de la época no mentía al destacar su “increíble aceleración”.

Para ponerlo en perspectiva, el GT Turbo de 115 CV era capaz de alcanzar los 100 km/h (0-60 mph) en tan solo 7.5 segundos. Esta cifra lo colocaba significativamente por delante de sus competidores directos:

Modelo0-100 km/h (aprox.)Comentarios
Renault 5 GT Turbo (115/120 CV)7.5 segundosLíder en aceleración en su debut.
Peugeot 205 1.6 GTI (104 CV)8.9 segundosSuperado por el GT Turbo.
Peugeot 205 1.9 GTI (128 CV)7.6 segundosIncluso la versión posterior era marginalmente más lenta.
Volkswagen Golf GTI Mk2 8v (112 CV)8.3 segundosMás lento que el GT Turbo.
Fiat Uno Turbo i.e. (105 CV)7.8 segundosUn rival cercano, pero ligeramente más lento.

Estas cifras demuestran que el Renault 5 GT Turbo no solo estaba a la altura de sus rivales, sino que en muchos casos los superaba, consolidando su reputación como un vehículo de alto rendimiento para el segmento de los compactos deportivos.

La Experiencia de Conducción: Pura Adrenalina

Conducir un Renault 5 GT Turbo era, y sigue siendo, una experiencia única. El lag del turbo, tan característico de los coches de la época, era una parte intrínseca de su carácter indomable. El motor se sentía algo indiferente por debajo de las 4.000 rpm, pero una vez que el turbocompresor entraba en acción, la entrega de potencia se volvía frenética y abrupta, catapultando al coche hacia la línea roja con una urgencia que pocos contemporáneos podían igualar. Esta naturaleza “bipolar” de su entrega de potencia, con un repentino estallido de energía, era lo que lo hacía tan emocionante y desafiante de conducir.

La ligereza del vehículo, combinada con una dirección sin asistencia, proporcionaba una retroalimentación inigualable. Cada mínima imperfección del asfalto se transmitía directamente a las manos del conductor, creando una conexión íntima y directa con la carretera. Esta sensación de estar “cableado” al coche aumentaba la confianza para apurar las frenadas y entrar en las curvas con mayor decisión. Aunque los frenos carecían de una mordida inicial contundente y el manejo a baja velocidad era algo nervioso, estas peculiaridades eran fácilmente perdonables en un coche diseñado para la emoción pura.

El habitáculo, aunque espartano y construido con materiales que no pasarían las pruebas de calidad actuales, contribuía a la sensación de ligereza. Las puertas finas y el salpicadero sencillo eran parte de la fórmula que mantenía el peso en un mínimo. El diseño interior, con sus diales Jaeger anaranjados y los asientos deportivos con tapicería de pana, emanaba un encanto retro que complementaba perfectamente su espíritu rácing. No había modos de conducción ni botones deportivos; la personalidad del coche era inherente en cada aceleración y cada giro del volante.

Evolución y Legado de un Ícono

El Renault 5 GT Turbo tuvo una vida relativamente corta en producción, finalizando en 1991. Sin embargo, su impacto fue inmenso. Su popularidad y su potencial de modificación lo convirtieron en un favorito entre los entusiastas del tuning, lo que, lamentablemente, llevó a que muchos ejemplares fueran maltratados o modificados hasta el punto de no retorno. Afortunadamente, los que han sobrevivido y se han mantenido en buen estado han visto cómo su valor se ha disparado, convirtiéndose en auténticos objetos de deseo para coleccionistas.

El GT Turbo no solo fue un éxito comercial; fue un vehículo que democratizó el concepto de “hot hatch” y llevó la emoción de la competición de rally a las calles. Su legado se puede sentir en los modelos deportivos de Renault que le siguieron, como el Clio Williams o el Clio Trophy, que heredaron parte de ese ADN francés y ese espíritu indomable que el 5 GT Turbo introdujo a las masas. Es un recordatorio de una era en la que la simplicidad, la ligereza y una entrega de potencia emocionante eran las claves para la diversión al volante, una filosofía que muchos añoran en la compleja industria automotriz actual.

Preguntas Frecuentes sobre el Motor del Renault 5 GT Turbo

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre el propulsor de este legendario compacto:

  1. ¿Qué tipo de motor lleva el Renault 5 GT Turbo?
    El Renault 5 GT Turbo está equipado con un motor de gasolina de 1.4 litros (1397 cc) de cuatro cilindros en línea, con una configuración de válvulas de tipo pushrod (varillas y balancines). Es una unidad compacta y robusta, conocida internamente como C1J.

  2. ¿Qué turbocompresor utiliza el Renault 5 GT Turbo?
    Las primeras versiones (Fase I) utilizaban un turbocompresor Garrett T3. Las versiones posteriores y más potentes (Fase II, a partir de 1987) incorporaron un Garrett T2 con refrigeración por agua, lo que mejoró la fiabilidad y permitió un ligero aumento de potencia.

  3. ¿Cuántos caballos de fuerza tiene el Renault 5 GT Turbo?
    Inicialmente, el motor del Renault 5 GT Turbo producía 115 CV (caballos de vapor) o 113 bhp (caballos de fuerza de freno). Con la actualización de 1987 (Fase II), la potencia se incrementó a 120 CV (118 bhp).

  4. ¿Era rápido el Renault 5 GT Turbo para su época?
    Sí, muy rápido. Era uno de los hot hatches más rápidos de su tiempo, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h (0-60 mph) en aproximadamente 7.5 segundos. Esta cifra superaba a muchos de sus rivales directos, incluyendo al Peugeot 205 GTI.

  5. ¿Qué características especiales tenía la entrega de potencia de su motor?
    La entrega de potencia se caracterizaba por un notable “lag del turbo” (retraso en la respuesta del turbo). El motor era relativamente dócil a bajas revoluciones, pero experimentaba una explosión de potencia abrupta y emocionante una vez que el turbocompresor alcanzaba su presión máxima, generalmente por encima de las 4.000 rpm. Esto le daba un carácter muy distintivo y emocionante.

El Renault 5 GT Turbo es un testimonio de cómo un coche, a pesar de sus imperfecciones y su construcción simple, puede capturar la imaginación y el corazón de los entusiastas. Su motor, con su particular entrega de potencia y su sonido característico, es el alma de esta máquina, recordándonos una época en la que la experiencia de conducción era puramente mecánica, visceral y, sobre todo, increíblemente divertida. Es un verdadero icono que sigue demostrando que, a veces, lo que se pierde en sofisticación se gana en pura emoción.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Corazón Turbocargado del Renault 5 GT Turbo puedes visitar la categoría Automóviles.

Subir